Hasta siempre, pequeña Maiden


Sólo un instante, el mismo que te desapareció,
instante de bola de fuego que me traspasa
dejándome un hueco en el tórax

(Extracto del poema “Tu voz vacía” de Beatriz Russo)

 

Maiden llegó a nosotros muy malita, viendo la peor cara del ser humano y la mejor, la de los descerebrados sin corazón que la agredieron y la de quienes se volcaron por intentar sacarla adelante.

Sabíamos que nos enfrentábamos a una lucha difícil, pero no renunciábamos a seguir peleando por ella y para ella. Todos empujábamos, desde las veterinarias que la atendieron, las manos que la alimentaron, los brazos que la acogieron, los que colaboraron en sus gastos, todos quisimos empujar.

Pero anoche todo se paralizó, sus fuerzas ya no dieron para más, su pequeño cuerpo dijo basta.

Mientras se iba en brazos de su mami de acogida ronroneaba como dándonos las gracias por todo ese esfuerzo y por el cariño con el que se la ha acompañado.

Ella estaba lista para irse, a todos nosotros nos va a costar un poco más. Descansa ya, pequeña Maiden.

Ésta fue la historia de Maiden en DHA

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