El pequeño Noel llego a DHA por navidad desnutrido y con heridas, la peor una en lo que habría sido una patita y que ahora era un muñón. Pero Noel, este pequeño, también nos trajo un enorme regalo ver como poco a poco su salud iba mejorando, como se sanaban sus heridas, como recuperaba peso, como su mirada de terror se transformaba en esa mirada entre amorosa y traviesa que tienen los gatos. Y hoy nos da el mejor de los regalos seguir obsequiando con su presencia a la que es ya su familia, una mami prendada de la grandeza de este pequeñín.
¡Felicidades familia!
