Merlin es uno de los gatitos que una señora llevaba alimentando en la calle desde hace años. Un día nos avisó de que llevaba días sin verlo y sin ir a comer y al ir a buscarlo lo encontramos casi a punto de morir: tenía un prolapso enorme, estaba muy delgado y deshidratado.
Afortunadamente salió adelante y poquito a poco se está recuperando pese a que lo han tenido que operar varias veces y aún así el prolapso sigue recurriendo sin causas físicas que lo provoquen.
Merlin sigue recuperándose en su casita de acogida, es un gatito muy tranquilo, sociable y cariñoso al que nunca más le faltará un humano que lo mime, cuide y se preocupe por el.