Maltrato animal


Por desgracia, hoy en día todavía podemos encontrar diversas formas de maltrato animal, algunas de ellas bien vistas por parte de la sociedad muchas veces por desconocimiento de que sea un tipo de maltrato. Por ello, nos decidimos a hacer este artículo, para abrir más vuestras mentes acerca de un tema que a muchos nos molesta y que luchamos cada día para que esto acabe.

El pasado mes de julio os hablamos de una forma de maltrato, que es el abandono, y os comentábamos como las protectoras se habían visto saturadas este año debido a la gran cantidad de personas que han decidido dejar a parte de su familia atrás durante la desescalada. También publicamos un artículo sobre la Tauromaquía relacionándola con el Covid-19, otro tipo de maltrato del cual cada vez, por suerte, hay mayor conciencia. Al final de este artículo encontraréis el enlace a los dos mencionados, por si queréis profundizar más en el tema.

Por lo tanto, vamos a pasar a hablar de otros tipos de maltrato animal para que así podáis tener un mayor conocimiento de ellos.

La Caza

Hoy en día, los seres humanos, quitando ciertas poblaciones, hemos desarrollado el sistema de ganadería, ya sea a pequeña o gran escala, con el cual obtenemos carne suficiente para alimentarnos, por lo que no necesitamos recurrir a la caza para tener carne. Si a esto añadimos que el desarrollo urbano e industrial han roto el equilibrio natural de extensos territorios de nuestro planeta teniendo como consecuencia que muchas especies salvajes tengan cada vez menos hábitat en el que vivir, vemos que la caza, actualmente, no es algo necesario en nuestra sociedad, por lo que puede ser calificada de maltrato animal.

Es cierto que en ocasiones es necesario cazar para controlar que no haya superpoblación de algún animal. Pero creemos que para ello lo conveniente sería que esta actividad estuviera supervisada por veterinarios y biólogos y no por federaciones de cazadores, ya que pueden usar este motivo como pretexto para matar indiscriminadamente. Siempre que exista algún exceso en la caza o nos encontremos con cazadores furtivos, la Administración y los tribunales de Justicia deberían perseguir y sancionar a estas personas.

Si miramos en la web de PACMA, encontramos que en España se calcula que los cazadores ejecutan a 20 millones de animales al año en las múltiples modalidades de la actividad: rehalas, monterías, tiro al pichón, cetrería, etcétera. El daño que le hacen al ecosistema del mundo rural y a la biodiversidad es incalculable.

Hablando de rehalas, hay que tener en cuenta en doble maltrato que representa la caza, ya que estas personas suelen tener a sus perros en unas condiciones pésimas, además de abandonarlos o ejecutarlos cuando el perro “ya no sirve” para cazar.

Crueldad hacia los animales en las granjas

Hace miles de años que el ser humano cría animales para sacar provecho de ellos en forma de carne, leche, tejidos y otros materiales. En tantos años la ganadería ha cambiado mucho, y poco se parece a la de antes, donde la granja era una casa, un establo y un corral en el campo donde los animales correteaban por los prados verdes. Hoy en día esta definición la cumple alguna granja pequeña, pero la gran mayoría son macrogranjas, que son algo maás similar a una fábrica. Se tratan de grandes naves industriales donde viven miles de animales en jaulas o corrales, en las cuales hay un flujo constante de movimiento animal, desde el nacimiento de estos hasta que cogen el peso ideal para ser trasladado al matadero y vender su carne.

Además, en estas granjas la comida y el agua suele ser distribuida por dispensadores automáticos, que se regulan con la precisión exacta para que todos los animales estén perfectos para el consumo humano y, de esa forma, obtener el mayor beneficio.

Cruel, ¿cierto? El problema es que estos animales son cerdos, vacas, pollos y gallinas entre otros, no son los perros y gatos que cada vez más vemos en los hogares españoles, por lo que se prefiere mirar a otro lado y no actuar ante semejante barbarie. Pero para verlo más claro, vamos a dar datos numéricos, si visitamos la web de igualdad animal, nos encontramos con que la ganadería industrial envía al matadero cada año a 60.000 millones de pollos, 2.800 millones de patos, 1.300 millones de cerdos o 517 millones de corderos, entre otros. En total, cada año los mataderos del mundo sacrifican a un número de animales equivalente a ocho veces la población de seres humanos del planeta.

Violencia hacia los animales para entretener al público

En todo el mundo hay animales sufriendo en circos y exhibiciones. Son obligados a vivir en situaciones similares a las de las granjas industriales, habitáculos pequeños donde no tienen libertad para moverse, sometidos de manera constante al dolor, al miedo y la angustia con el fin de usarlos en un espectáculo.

En Ética Animal nos explican muy bien como son estos espectáculos. Se trata de animales explotados a los que se les obligar a realizar ciertos movimientos y actuar de forma “artística” con bailes o saltos. Esto lo único que hace es poner en riesgo su vida y les hace sufrir física y psicológicamente. Con el tiempo, estos animales se hacen daño en huesos, músculos y articulaciones. Un claro ejemplo son los elefantes, a los que se los obliga a levantarse sobre las patas traseras o balancearse sobre una de ellas, lo que les causa hernias debido a su peso. Otro truco muy común, que causa más bien daño psicológico, es aquél donde vemos a un tigre encima de un caballo. En este caso el caballo sufre porque tiene miedo al depredador.

Para conseguir estas peripecias los maltratan diariamente, para que así, consumidos por el miedo, los animales hagan caso a sus adiestradores durante el espectáculo. La forma de “educar” a estos animales es quemándoles las patas, golpear con cadenas, punzones metálicos, garfios, descargas eléctricas etc. De esta forma el animal tiene miedo a no obedecer al adiestrador por si vuelve a hacerle daño.

Otra práctica muy común es mutilarles las garras y los dientes, a veces con martillos, para evitar que ataquen a sus domadores. Es fácil imaginar lo horrible, doloroso y traumático que les debe resultar, además de causarles problemas a la hora de alimentarse. Otra técnica es drogarlos antes del espectáculo, para que sean más dóciles.

¿Todavía te apetece ir a un circo con animales?

Festejos populares en los que se maltratan animales

En el mapa de España se pueden recorrer todas las provincias dibujando una línea que vaya uniendo festejos populares basados en el maltrato animal. Caballos que cruzan hogueras, toros con los cuernos prendidos en fuego, gansos descabezados, ratas que se arrojan entre los vecinos, toros estresados y aterrorizados atados a una soga o lanzados al mar o gatas precipitadas desde balcones. Nuestra sociedad no puede seguir consintiendo este tipo de violencia que, además, se inculca desde la infancia.

Algunos municipios, conscientes de ello, ya han prohibido este tipo de eventos. Otros se han visto obligados por la presión social. El caso más conocido es el torneo del Toro de la Vega. El Partido Animalista realizó una campaña política, mediática y legal sin precedentes. Consiguió que el Tribunal Superior de Justicia castellanoleonés le diera la razón sobre irregularidades en la autorización del torneo.

Dentro de este tipo maltrato, durante los últimos años se ha estado hablando mucho de la Feria de Abril de Sevilla y la fiesta andaluza de la Virgen del Rocío, donde año tras año vemos numerosos vídeos donde los caballos que se utilizan para tirar de los carruajes acaban desplomados en el suelo debido al calor y la fatiga que les produce “su trabajo”. En ocasiones estos desvanecimientos son tan graves que han llevado a la muerte del animal. Desde PACMA llevan años luchando para que este tipo de tortura acabe, ya que ningún animal debe ser utilizado para nuestra diversión.

No atender a tu animal de compañía

Esta es una de las formas más comunes de maltrato animal y que cuesta mucho que la gente la vea como tal. Cuando decidimos que un animal pase a ser parte de nuestra familia debemos tener en cuenta que ese animal necesita atención. No, no os hablamos solo de darle caricias, que a veces no tienen ni eso, sino del hecho de que un animal necesita una alimentación estable, así como agua limpia y atención veterinaria durante toda su vida.

Por ejemplo, la idea de “perro de parcela” es algo que debería de desaparecer de forma radical de nuestro vocabulario. Un perro no sirve para vigilar una parcela, ya que cualquier persona puede sortear este obstáculo, normalmente matándolo, y hacerse con lo que quiera. Para ello existen alarmas y otros métodos donde no se ven implicados los animales.

Un gran problema de “los perros de parcela” es que no suelen tener la atención veterinaria que necesitan, por lo que acaban con muchos problemas en la piel, huesos y articulaciones, sobre todo porque la gran mayoría ven su vida pasar mientras están atados con una correa que casi no les permite moverse de su sitio, por lo que, además, si el dueño no lo visita con la frecuencia adecuada, acaban rodeados de sus propios deshechos.

Desde DHA, donde nuestra mayor implicación es con perros y gatos, os pedimos por favor que si conocéis a alguien que tenga un perro así o que pretenda tenerlo, que les expliquéis que esto no es forma de vida y que intentéis que esa idea se vaya de su cabeza. Estos perros tienen, generalmente, una vida muy triste, sin amor, sin atención, sin visitas al veterinario, sin una buena dieta, sin un techo donde esconderse cuando llueve o hace mucho calor, etc. así que os pedimos que nos ayudéis en nuestra lucha por ellos, por los que no tienen voz.

Aumento del abandono animal tras la desescalada  https://www.albacetedejandohuella.org/aumento-del-abandono-animal-tras-la-desescalada/?preview_id=245003&preview_nonce=e33ccd01d0&preview=true&_thumbnail_id=179783

Tauromaquía y el Covid-19 https://www.albacetedejandohuella.org/tauromaquia-y-el-covid-19/?preview_id=244994&preview_nonce=e6e9433ea5&preview=true&_thumbnail_id=244996

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