Hasta siempre pequeña Queen 2


Ayer, ni siquiera habían pasado 24 horas de la muerte de Lunes, cuando llegó a nosotros otro caso similar.
Una gata estaba inmóvil en la acera de una calle de Albacete. Parecía muy grave.
Rápidamente la llevamos al veterinario, y no podíamos creer el diagnóstico, el mismo que Lunes. Tenía una hernia diafragmática tan grande que su estómago y parte del intestino estaban alojados en el tórax, sin dejar espacio a los pulmones y corazón para respirar. También tenía la vejiga reventada. La pequeña estaba muy, muy grave, estaba agonizando y aunque en un principio los vetes se plantearon operar, no tenía sentido, la mejor opción para la pequeña era acabar con su sufrimiento y dejarla ir en paz.
Así que apenas 20 horas después de la muerte de Lunes, otra gatita moría por culpa de lo que también, con toda probabilidad, fue la violencia de un miserable.
Otra vez llegamos tarde, otra vez un ser inocente sufría a manos de un igual a nosotros, en apariencia, alguien que probablemente alguno de nosotros nos crucemos por la calle y parezca una persona de lo más civilizada, pero que en realidad es el peor de los monstruos.

A la pequeña la llamamos Queen, para nosotros fue una reina, la más guapa, la más dulce, aunque fuera solo por un instante.

«Quizá seamos nosotros los animales más salvajes de los que pueblan este planeta» Eduardo Galeano


Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

2 ideas sobre “Hasta siempre pequeña Queen