
La sombra de metálicos reflejos
entumece las túrbidas marismas
y la luna se apaga de improviso
en la alegría de los fuegos fatuos
(Extracto del poema “La arora vengadora” de Renée Vivien)
Hoy estamos muy triste en Dejando Huella. Teníamos muchísimas esperanzas puestas en ti, pequeño y te has marchado tan pronto…
Nos dieron el aviso de una camada que habían tirado a la basura, te recogimos a ti y a tus hermanos, Eme y Malena. Desgraciadamente, debido al golpe que sufristeis, Eme falleció y tu estuviste muy malito.
Pero vimos una mejoría y estábamos felices de que esta historia que empezó con maltrato y abandono, se había convertido en esperanza, en un gatito con muchas ganas de vivir.
Desgraciadamente, las cosas no salen como uno piensa, y nos has dejado.
Gracias a todos los que aunque sea un minuto han pensado en ti, a tus rescatadores, a la chica del aviso, a tu casa de acogida…
Hoy estamos de luto, y no nos cansaremos de luchar por ti y por todos los animales. Somos su voz.