Descansad en paz, pequeños Carol y Roland


Después del amor, la tierra.
Después de la tierra, nadie.

(extracto del poema "El último rincón" de Miguel Hernández)

Finalmente, el daño causado por la crueldad, que se nos escapa a la razón,
ha superado al amor, la perseverancia y el trabajo incansable de las personas que creen que pueden cambiar este mundo que muchas veces es injusto.

Carol y Roland ha estado en todo momento cuidados y mimados por su mami humana, Almudena, que se ha estado desvelando por ellos, poniendo todo de su parte y aportando toda su experiencia sacando adelante camadas de cachorritos como ellos.

Pero tenemos que deciros adiós, vuestra vida ha durado prácticamente un
suspiro, pero habéis estado en buenas manos y con mucha gente interesada por vosotros, confiando en que podíais salir adelante imaginándoos feliz en un hogar.

Lo sentimos mucho pequeña, descansad en paz, pequeños Carol y Roland.

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