Axel ha sido adoptado y esta feliz porque por fin tiene su propia familia.
Axel nos recibió con los brazos abiertos cuando nos desplazamos al pueblo donde estaba, también lo hizo con su casa de acogida mientras estuvieron cuidándolo y ahora tiene esos brazos abiertos de par en par, feliz porque entre esos brazos esta su familia.
La historia de Axel en Dejando Huella comienza con el aviso de un perro vagando sólo en un pueblo de Albacete, como desgraciadamente tantos otros que nos llegan fruto de la irresponsabilidad de personas que tratan a los animales como a objetos sin atender a que son “seres sintientes”, que no esterilizan y se deshacen de las camadas indeseadas y de la desidia de las administraciones que no articulan políticas que eviten estas situaciones.
Axel se convirtió en un caso muy complicado dado el estado de salud en el que nos llegó (desnutrición, hongos, inflamación de las articulaciones, etc) y las afecciones que, fruto de la escasa y mala alimentación y de la falta de cuidado, fueron dando la cara (sarna, parvovirosis), pero, afortunadamente, eso es ya pasado.
Ozzy (el nuevo nombre de Axel) ya no quiere saber nada de penas, solo de alegrías y de eso se van a encargar como nadie su nueva familia, Pilar y Antonio, a quienes, esta Asociación, siempre estará agradecida por brindarle un hogar.
