Gatos que nos dejaron…






Finalmente, el daño causado por la crueldad, que se nos escapa a la razón, ha superado al amor, la perseverancia y el trabajo incansable de las personas que creen que pueden cambiar este mundo que muchas veces es injusto. Carol y Roland ha estado en todo momento cuidados y mimados por su mami humana, Almudena, que se ha estado desvelando por ellos, poniendo todo de su parte y aportando toda su experiencia sacando adelante camadas de cachorritos como ellos. Pero tenemos que deciros adiós, vuestra vida ha durado prácticamente un suspiro, pero habéis estado en buenas manos y con mucha gente interesada por vosotros, confiando en que podíais salir adelante imaginándoos feliz en un hogar.

Descansad en paz, pequeños Carol y Roland






Onyx , ese pequeño de apenas unos meses que empezaba a luchar por conseguir su lugar en este mundo, no ha podido aguantar más y se nos ha ido esta mañana. Su frágil cuerpo fue incapaz de luchar contra la enorme infección con la que nos lo encontramos y un derrame pulmonar ha arrasado las pocas fuerzas que le quedaban. Un gatete de la calle, uno de tantos de los que mueren porque fallamos como sociedad falta de empatía, incapaz de ofrecer a nuestros compañeros de hábitat una condiciones mínimas que les posibilite, cuando menos sobrevivir, dejados de la mano de administraciones, responsables de su bienestar, escrito en papel mojado a juzgar por sus actos. Una Administración que, como los tres monos, se tapa los ojos para no ver lo que les sucede en sus calles; se tapa los oídos para no escuchar las reiteradas peticiones y denuncias de la asociaciones de defensa animal y enmudece porque la mayoría de las veces, nada relativo a esa cuestión más allá de cuatro disposiciones obsoletas, tiene consideración ni lugar alguno en su agenda política... salvo en campaña electoral siempre y cuando vaya justita de votos... que tampoco hay que pasarse Onyx se nos ha marchado, pero desde Dejando Huella Albacete seguiremos luchando por los otros "Onyxs", porque no se les ignore, para que nuestras "despedidas" sean a una larga vida donde fueron tratados con el respeto y las justicia que, como seres sintientes, merecen. Hasta siempre pequeño.

Se le acabaron las fuerzas al pequeño Onyx




Aunque no quede más que la niebla El recuerdo en las manos permanece. (Extracto poema V, Cartografía del silencio – Adela Sainz Abascal) No es un adiós, sino un hasta que nos volvamos a encontrar… Ya no estás, y queda un vacío doloroso que sólo llena el recuerdo de este año de vida que tenías, este año que hemos compartido, lleno de buenos momentos, lleno de bastante malos también.. Hemos luchado mucho por ti; los que cuidamos gatetes en las colonias sabemos lo que es quereros a rabiar, sufrir cada vez que os dejamos ahí cada día después de controlar si estáis bien, si habéis comido, si tenéis mejor o peor aspecto…y siempre tenemos nuestro pequeño especial…tú eras el mío, desde que te vi, una bolita naranja con ojos llenos de curiosidad. Te quise desde el primer momento; salías a mi encuentro con sólo escuchar mis pasos en la distancia, me recibías lleno de alegría al saber que llegaba tu ración de mimos y chucherías además de la comida, hacías la croquetilla para que te acariciara más que a los demás… te adoraba y te adoro, por eso hice lo posible y lo imposible para intentar que encontraras un hogar para siempre; eras tremendamente sociable, cariñoso, el gato ideal para una casa donde repartir alegría. Pero no ha podido ser, te has ido antes de conseguirlo. Inesperadamente en apenas unos días te has consumido, tu hígado se ha deshecho, has dejado de comer y de moverte...tus ojos pedían que te dejáramos ir, y aunque rotos de dolor y frustración, siguiendo las recomendaciones de nuestro veterinario, te hemos acompañado en este viaje, siempre a tu lado, como todo este año, tu único añito de vida, mi sol. Te has ido en nuestros brazos, lleno de amor, bañado en lágrimas...sólo espero que si hay un cielo tú estés allí cuando llegue, al final del arco iris, para volver a hacerme la croqueta; prometo llevar esas chuches que tanto te gustaban. Te queremos siempre Liam.

No es un adiós, sino un hasta que nos volvamos ...